Profesionalmente adicto a las apuestas deportivas

Un artículo dedicado a todos aquellos expertos y fanáticos de los deportes. La pasión se desenfrena en muchas oportunidades, y pasa a menudo con los seguidores de los equipos deportivos, quienes se entregan a muerte por defender sus colores, su escudo y sus jugadores. Dentro de estos desenfrenos hay varias cosas que ocurren de las cuales podemos hacer mención; sabemos, a ciencia cierta, que un hombre estrictamente fanático de un equipo, no lo pensaría dos veces para acudir a la violencia en contra de los fans rivales, y esto se ve a lo largo del mundo, sobre todo con los equipos del fútbol. Argentina es popular por tener fuertes encontronazos entre fanáticos rivales, y eso es algo por lo que los organismos deportivos han tratado de luchar desde siempre. No obstante, no solo es un error golpear a un seguidor adversario por alguna mofa, también podemos perder dinero con las apuestas.

Es bien sabido que las emociones ciegan a las personas, y no siempre terminan tomando las mejores decisiones al respecto, y desafortunadamente, con las apuestas suele ocurrir lo mismo. Muchos centros de apuestas intentan persuadir a sus clientes diciéndoles que inviertan mucho para ganar todavía más, y aunque la idea sí resulta de esa forma, los riesgos son muchos.

Cuando nos referimos a las emociones, hablamos de que hay factores que intentan establecer formas de pensar o actuar, y eso, aunque parezca descabellado, podemos verlo con el deporte y sus seguidores. Hay personas que no temen en gastar cientos de euros en apuestas para resultados, y a veces suelen creer que están haciendo un inversión asombrosa por la que recibirán sumas enormes de dinero, pero tenemos que aprender que en este negocio solo triunfan los que son dueños de las casas de apuesta: ellos son los que mejor administran las entradas de dinero.

Se ha dicho siempre que las apuestas y los juegos de azar son cosas que debemos evitar, y no solamente porque nuestro dinero es invertido una vez y lo recuperamos con suerte, sino que este proceso tiende a ser adictivo, así como cualquier droga, las apuestas han dejado una marca en la vida muchas personas. Apenas un pequeño porcentaje de los apostadores tiene alguna chance de ganar, por eso es que no es tan factible participar. Cuando ya estamos acostumbrados a jugar al menos una o dos veces al mes, ya este dinero se convierte en un gasto personal, y poco a poco va haciendo un hueco en nuestras cuentas bancarias, así solo apostemos un euro.

Mucho se habla sobre cómo sacar ventaja en las apuestas para siempre hacer la mejor jugada recuperando y multiplicando así nuestro dinero, pero esto sigue siendo suerte. A veces es mejor solo sentir la emoción del partido desde nuestro hogar o en un estadio, que tener que estarle exigiendo mentalmente a los jugadores que obtengan el resultado por el cual hicimos una apuesta.

Evitemos cometer errores a causa del fanatismo desenfrenado. No nos veamos en la incómoda situación de tener que pedir préstamos y préstamos inmediatos de dinero en 10 minutos  para recuperar lo que perdimos, o peor aún, para seguir apostando. Disfrutemos de lo que el deporte nos otorga en cada encuentro. La violencia, las ap